martes, 26 de noviembre de 2013

Que 30 años son nada, que febril la mirada...

El viernes pasado tuve la oportunidad de echar el tiempo atrás... ¡Y vaya que rejuvenecí! pues tuve la oportunidad de reunirme con un grupo de exalumnos del Centro Universitario México, de la generación 1980-1983,con quienes compartí ideas, planes, proyectos, sueños, cotorreos y mucha diversión desde mi educación primaria hasta la preparatoria, pese a que nunca terminé esa etapa de formación con ellos...

Generación 80-83 del Centro Universitario México: Una Generación de Campeones
 Allí me encontré con muchos amigos entrañables con quienes viví gran parte de mi formación primaria y secundaria y un poco de la prepa y con quienes compartí el menú de comida y el de bebida (este último fue copioso, abundante y muy bueno).
Además, tuve el privilegio de nuevamente saludar y conversar con un ex maestro que me dejó huella: Francisco Javier Díaz Brassetti,  uno de mis primeros maestros de literatura y una de las personas que fueron instrumentales para que yo decidiera dedicarme al periodismo y a las letras.
Aunque esta reunión no fue nada nuevo y esta generación ha logrado combinarse para celebrar por lo menos tres comidas, pareciera que en cada ocasión son diferentes, pues además del continuo cambio de sede (hace un año fue en el Restaurante Taurino Don Rodolfo, la del XXX Aniversario en el Centro Asturiano y la del viernes pasado en el Salón Covadonga), las oportunidades para ponernos al día, ver qué estamos haciendo cada uno con nuestras vidas, los recuerdos, los chismes y aclaraciones de los mismos, los reencuentros, los momentos curiosos se repitieron una y otra vez...
La generación 80-83 del CUM. Llena de personas triunfadoras

En cada rincón se recordaron hazañas deportivas, novias pasadas y presentes, acontecimientos ocurridos desde los primeros años de primaria a los últimos de secundaria, lo que sabíamos de compañeros que no asistieron, algunos aspectos de nuestras vidas actuales y nuestros quehaceres profesionales, entre otras cosas.
Lo mejor de todo, es que todos volvimos a vivir todas esas experiencias, anécdotas, vivencias, etcétera, etcétera y nos permitió con ello rejuvenecir por lo menos 30 años, para volver a esa época desenfadada en la que no teníamos de qué preocuparnos.
Ahora esperaremos con ansias la próxima reunión y esperemos que todos asistan, para volver a revivir estupendos momentos, recuerdos imborrables, compartir risas y bromas y regresar a nuestas épocas de adolescentes, ¿no creen?

Y mientras llega la siguiente reunión, hagamos condición...
Sé muy bien, mis amados lectores asiduos que esta vez me fui a algo muy personal. Sin embargo, los invito a que también "rejuvenezcan" un poco y revivan sus recuerdos con los protagonistas de esas épocas: ustedes mismos y sus compañeros de clase.
Si te gustó esta "rejuvenecida" entrada de blog, no dejes de compartirla en tus redes sociales...




miércoles, 13 de noviembre de 2013

El tiempo, el implacable, el que aún no pasó

Después de maldecir mil veces a esta tecnología que no puede terminar por ser totalmente portátil y después de extraviar este texto en seis ocasiones durante el día de hoy, retomo este esfuerzo de comunicación a través de mi blog, esperando que a usted, mi amable lector, le sea de su agrado.

Luego de intentar infructuosamente publicar este espacio desde mi teléfono celular, finalmente me tuve que rendir y terminar por hacerlo en la computadora, con un feroz robo de horas de sueño, pero ni modo... también de escribir se alimenta el espíritu. Sin embargo, el tema que abordo en esta madrugada es bastante mundano, por desgracia.
Estamos apenas a mediados de noviembre y veo con espanto y con los pelillos erizados de que los comerciantes, en una mezcla soez de desfachatada y desmedida ambición con una total indolencia por lo que realmente importa, han desdeñado un par de fiestas patrias.

Así, a ojo de buen cubero, uno podría decir: "Caray, ahora sí al profe Alejandro se le terminó de botar la canica", pero no. Y para muestra de ello, les doy ejemplos.


A las fiestas de Independencia les dieron la extremaunción

No se cumplía ni la primera semana de septiembre cuando en todos los comercios uno podía hallar todo lo referente al Halloween y a esas festividades de... FINALES DE OCTUBRE Y PRINCIPIOS DE NOVIEMBRE en los escaparates de las tiendas y pocos, realmente muy pocos atuendos mexicanos para nuestra fiesta más importante del año.

Ya ni se diga la escasez y la carestía de los productos necesarios para elaborar los platillos favoritos de las familias durante Fiestas Patrias, pero eso sí... abundaban las calabazas anaranjadas huecas, los dulces de todo tipo, los chicles, los adornos de calaveras, brujas, espantos... bueno, hasta Pan de Muerto hubo en septiembre... ¡¿y las fiestas de la Independencia, Apá?!

Una vez pasado el susto de Día de Muertos (ver Halloween, la noche de los que estamos brujas en este mismo blog) y los comerciantes arremeten nuevamente contra el calendario y contra nuestro tiempo y ganas de pasar el tiempo con la familia, con otra andanada de ofensivas mercadológicas y comerciales, pues al estar apenas en la segunda semana de noviembre,a más de un mes de Navidades, y sin decir ahí les va, nos están bombardeando con encendidos de árboles de Navidad por aquí, por allá, por acullá... y una vez más, los regalos, los asuntos mundanos, y hasta el gordito risueño decembrino ya lo desempolvaron para que nos entre el frenesí por las compras ahora que ya se sacaron primero el Buen Fin (de todos tus ahorros en cosas que no necesitas), El Teletón anticipado y recargado y después... todas esas ofertas que te guardan para fin de año pero que son más engañosas que las ofertas de transformación de algunos políticos.

¿Y las Adelitas, los sombrerudos zapatistas, los barbudos Carrancistas, los mancos Obregones y los Dorados de Villa, Amá, onde quedaron?



Ciertamente será el fin de tu ahorro y de tu economía antes de que llegue el final del año

Para colmo, se nos viene un fin de año complicado, con varias reformas políticas atoradas, sin suficiente dinero en el sistema para que todos tengan un poco y con el apetito desmedido de mercadólogos y comerciantes, vamos a tener una cuesta de enero casi imposible. Eso para quienes tienen el privilegio de contar con un empleo, pues los que no lo tenemos, vamos a estar "tantito pior".

No quiero ser aguafiestas ni "pregonero de la Hecatombe" (Carlos Salinas Dixit) pero más vale que nos moderemos ahora con toda esta sarta de tentaciones que nos enviarán los comerciantes para que gastemos nuestro dinero.

También, que no sean abusivos, nuestros héroes nacionales merecen más respeto y más festejo, no tanto ninguneo ni tanto comercio, por favor...

Si te gustó este rollo rabioso y envidioso (por no poder aprovechar las gangas) no olvides darle "like" y compartirlo con otros.

martes, 5 de noviembre de 2013

La ¿dieta? del desempleado


Harto ayuna el que mal come
Solía afirmar mi abuelo paterno cuando se le mencionaba la remotísima posibidad de someterlo a una dieta. Lo curioso es que eso mismo me ocurría a mí hasta hace relativamente poco tiempo, cuando todavía podía comer de lo que quisiera y casi en la cantidad que uno deseara.
Sin embargo, un mal crónico y degenerativo primero me puso limitantes a ciertos alimentos, los cuales curiosamente ya había decidido abandonar previamente por salud, y en segundo lugar, al quedarme sin empleo, ahora hay que hacer milagros para que la comida (y todo lo necesario para la casa) alcance de manera suficiente y con ello otro ajuste en la calidad y cantidad de los alimentos.
Si bien es cierto que desde hace mucho tiempo soy predicador de la nutrición sana, de los alimentos balanceados y fanático de cumplir con sus exigencias, lo cierto es que mientras tuve dinero en el bolsillo siempre fui --al mismo tiempo-- mi peor enemigo, pues solía comer todo tipo de ofertas gastronómicas sin tomar en cuenta su aportación y contenido calórico, sin poner reticencias en sus niveles de grasas y colesteroles, y por supuesto, sin mirar en las cantidades de azúcares y harinas refinadas.

¡Ah la chatarra, tan rica y tan dañina!
Súmele a todo ello el estar encerrado en una oficina de seis a ocho horas diarias, sin otro entretenimiento que comer... y pues... el sobrepeso y la diabetes no se hicieron esperar.
Ahora, unos años más tarde,donde me he tenido que disciplinar totalmente porque ya estas golosinas y alimentos son un auténtico lujo, cuando los refrescos se volvieron inalcanzables (y peor tantito con su impuesto adicional correspondiente), y con las restricciones presupuestales para entrarle con fe a las botanitas grasosas-saladas-aceitosas y dañinas, el resultado no se ha dejado esperar.
En lo que llevo de desempleado (unos cuatro meses), he perdido el equivalente a dos tallas. No sé cómo explicarlo, porque no he dejado de comer un solo día, pero la calidad de los alimentos, el cuidado que les ponemos en casa al prepararlos y el haber renunciado a mis golosinss de siempre me dejan bien en claro que estos beneficios debí haberlos disfrutado desde mucho tiempo antes, pero que uno, por terco y por necio, no adopta antes.
Espero mi amable lector no haberlo aburrido con la perorata y el choro de la comida sana, pero debo decirle que ahora que la he redescubierto después de muchos sofocones económicos, sí se puede comer bien, a buen precio y sin tantos sacrificios monetarios.

Comer muy bien no cuesta caro
Me despido, no sin antes invitarlo estimado lector antojadizo, a cumplir el reto de llevarse sólo lo indispensable para su transporte, evitando llevar el auto en lo posible; en no comprar golosinas; en buscar sus horarios de alimentación que sean adecuados, en caminar un rato y beber bastante agua... Le garantizo que todo esto lo llevará a bajar de talla y peso de manera importante. Ah, y si le interesó este choro mareador, no deje de recetárselo a sus amistades, dándole "Like" y replicando la liga en su página personal pero en las redes sociales. Gracias.

martes, 29 de octubre de 2013

Halloween, la noche de los que estamos brujas...

He leído mucho material en los últimos días de sesudas y furibundas reflexiones sobre un fenómeno que se vive año con año en México y que no ha dejado de ser una terrible cadena de ataques contra una fiesta que si bien no es originalmente nuestra, por lo menos nuestros niños la han adoptado con gusto.
Ciertamente el origen de la fiesta de la noche de brujas (O "Jalogüin, como le llaman los muy enterados) es una tradición traída a México como una manera de conjurar los miedos de las personas a todo tipo de espantajos y esperpentos que parecen esperarse todos los años a la llegada de la tarde/noche del 31 de octubre para acecharnos en esa noche con toda su fuerza y energía....
Por otra parte, comerciantes, panaderos, jugueteros, dulceros y demás comerciantes, aprovechan para recetarnos sustos de verdad con los precios que se despachan por un paquete de caramelos, adornos para la casa, escuela u oficina (tenga usté Vitacilina, ¡ah que buena medicina!) y entonces celebramos esa noche y muchas más con razón sobrada... Sus precios NOS DEJAN MUY BRUJAS (pobres, pues).

Halloween no sólo es una fiesta pagana, es una realidad mexicana, pues en ella realmente celebramos todos los días el hecho de estar "bien brujas" (es decir, muy pobres).
Por otra parte, el encuentro con nuestros muertos, si bien no nos mata en el momento, nuestra economía entra en franca agonía con la pedida de dulces de todos los chamacos, los disfraces para que disfruten del día, el pago de flores de cempasúchil, la preparación y traslado al camposanto con los alimentos que les gustaban a nuestros dijuntitos, ya sin mencionar los costos abusivos de los que venden flores en los camposantos, el incremento exponencial por una limpieza de lápidas y de tumbas, que estuvieron prácticamente abandonadas durante el año pero llegando el día de Todos los Santos (los muertos chiquitos) y los Fieles Difuntos (los muertos grandotes) los dijuntos arman su "tour" con todos los gastos pagados por nuestras agónicas economías desde el mítico Mictlán hasta sus tumbas, que se matuvieron llenas de maleza, suciedad y abandono durante meses y que ahora, gracias al trabajo de almas caritativas (pero muy lucrativas también) tienen un hermoso lugar para conversar con la familia en el camposanto.
Otros, para evitar los abusos de los cancerberos del panteón, prefieren hacerles la fiestecita en casa, muy en ambiente familiar.
Lo triste del caso es que el gasto también es enorme aunque se la ponga uno con el difunto totalmente de buró. La comilona, la beberecua y los excesos parecen no tener fin...

Los excesos durante los Días de Muertos están para morirse de veras
Sí me gusta la discusión, pero no la que está motivada por fiestas de guardar de nuestros pueblos. Por ello estoy escribiendo esta entrada en mi blog... para que aprendamos a disfrutar de las fiestas SIN EXCESOS, que al momento de partir el Pan de Muerto sea auténticamente el pan de la Concordia y de la Paz familiar, que nos permita sepultar viejos rencores y rencillas, enviar al camposanto lo que nos llevó a separarnos de nuestras familias y a hallar la paz tan necesaria, tanto de los sepulcros como de nuestros aposentos.
Los que celebren su brujez respetemos las tradiciones de nuestros pueblos autóctonos y los que amamos esta fiesta de reencuentro, entendamos que no nos quita nada invitar a los espectros a nuestro encuentro con nuestros difuntos. Al fin y al cabo, si algo tenemos, es que sabemos ser dadivosos y compartidos ya entrados en gastos de fiesta, ¿qué no?

El muerto al pozo y el vivo al gozo
Ya me despido de esta necrófila entrada de blog. Si le gustan los comentarios, amable lector, no olvide darles el espantoso "like" y compartirlo entre sus amigos. Mientras tanto... ¿no coopera para mi calaverita?

lunes, 7 de octubre de 2013

Más cornadas da el hambre, pero los derrotes de este Miura....

No, nunca he sido aficionado pleno a la fiesta brava. Sí me llama mucho la atención el colorido, el lenguaje pintoresco, la fusión y mezcla de tradiciones del campo bravo tanto de México como de España, Francia, Portugal y Colombia. Sin embargo, parafraseando el título de una novela escrita por don Luis Spota titulado "Más Cornadas da el Hambre", decidí regresar a las andadas de este blog. Una vez más, y por un problema grave de juicio, me veo engrosando las filas del desempleo, lo cual me ha generado todo tipo de emociones, sensaciones, histerias, tristezas, depresiones, esperanzas, y desesperaciones. Muchas veces dí por seguro y por sentado que el dinerito entraría a la cuenta, que bastaba con ir a trabajar unas cuantas horas a una empresa para asegurar mi sustento, y a veces miraba (no con cierta soberbia, debo reconocerlo) a las personas que hacen de todo para sobrevivir, pues consideraba que eso les había pasado por su mala fortuna o bien porque no se comprometían lo suficiente.
La fiesta brava tiene una cierta connotación con la vida, porque
más cornadas da el hambre
Hoy, que estoy en la misma situación, descubro que soy mucho más que un simple traductor de agencias, que un mero editor de noticias para América Latina, que puedo hacer algo más que ser un
texto servidor en toda la extensión de la palabra. Curiosamente, he recibido mucho apoyo de ex-alumnos,de amigos, y de personas de quienes menos esperaba el apoyo moral, la palmadita en la espalda, un poco de dinero y hasta consejos para emprender negocios que si bien no me sacarían de pobre, al menos me podrían ofrecer una ligera estabilidad. Otros amigos, al invitarme a sus proyectos, me ayudaron a descubrir el valor de saber negociar, de ser persistente, de nunca darte por vencido cuando estás cerrando una venta o un negocio. Además, mi recién descubierta cercanía con la Central de Abasto me ha convertido, si no en un experto, al menos en una persona consciente en el afamado programa de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) denominado
Quién es quién
en los precios. Siempre me quejé que no tenía tiempo para hacer algunos proyectos, para buscar otras oportunidades, para aprender nuevas cosas y para crecer tanto en el ámbito laboral y profesional, así como en el personal. Ahora tengo ese tiempo y ¡Vaya que las lecciones están de a peso!
Como dirían los clásicos, los Toros no son
Graciosa Huída, sino Apasionada Entrega
Hoy por hoy, cuando el hambre aprieta y el recurso monetario escasea, recuerdo todas estas lecciones que he ido aprendiendo a través de estos casi tres meses de no contar con un trabajo estable, de no tener la certidumbre de un salario y de ni siquiera tener la certeza si el día de mañana tendré comida en el refrigerador, si tendré ropa para vestir para buscar empleo, de tener un techo sobre mi cabeza, y entonces me doy cuenta que mientras estuve asalariado vivía más esclavizado que ahora, que gozo más a mi familia porque dejé de ser el gran ausente, que aprendí a disfrutar de las cosas pequeñas y gratuitas y a cuidar lo que que se me ha dado, pero esta vez por conciencia y no por codicia. Sólo le pido al Patrón del Universo que ya me mande el cambio de tercio, porque este condenado Miura cornivuelto, lucero, botinero y berrendo me está acomodando una verdadera paliza (eso sí no me enseñaron, a esquivar el bulto).
Bien dicen que
Es Más Bonito Ver los Toros Desde la Barrera que Capotearlos en el Corral
Estimado lector: Si le gustó esta entrada torera de este blog, no deje de recomendarla a sus amigos. Gracias.

sábado, 20 de octubre de 2012

De candidatos y presidentes electos

De vuelta a las andadas: Tras un par de debates, los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, el republicano Mitt Romney y el presidente Barack Obama, nos han regalado más de lo mismo... pocos anuncios fuertes, muchos ataques y acusaciones entre sí y mucha animosidad. Sin embargo, aquí lo que hace falta y mucho, es un trabajo bipartidista para reanimar una estancada economía, pero con una visión más enfocada a lo social. ¿De qué le sirve a la gran potencia económica serlo si está a nada de volver a regresar a la recesión, al estancamiento y a la pérdida de empleos porque ni los candidatos ni sus partidos pueden convenir en planes para el país? Una vez más, ahora en estos comicios --como cuando ganó la presidencia por primera vez Bill Clinton-- el tema central es la economía, después de gobiernos desastrosos republicanos encabezados por alguien en la Casa Blanca llamado George Bush. Igual que en esas épocas, se buscaba impulsar a la mayor economía del mundo y en cierta manera Clinton lo logró, al tener durante sus ocho años de gobierno el crecimiento más sólido en muchos años. Sin embargo, la presidencia cambió de manos y cayó en otro George Bush (hijo) y con sus malas decisiones, además de la poca regulación en Wall Street, una vez más se vieron en problemas. Bush hijo se fue como uno de los presidentes menos populares de la historia de Estados Unidos, y el país quedó en manos de Obama, quien con una imagen renovada y más fresca, intentó sin poder conseguirlo reactivar una economía que se venía derrumbando estrepitosamente. Para colmo de males, en cuatro años no tuvo la posibilidad de frenar lo que muchos ven como su principal obstáculo: revertir la pérdida de empleos, algo que los republicanos, que mucho han hecho para no resolver el problema, utilizan como argumento electoral para ganar los comicios con un candidato multimillonario pero lejano a las necesidades del estadounidense común y corriente que está batallando para cubrir con sus gastos y sus necesidades. A POCO SI... Cambiando de tema, se mencionó en días pasados que la gira por Europa que se aventó el presidente electo Enrique Peña Nieto costó 1,8 millones de pesos mexicanos, lo cual se me antoja como que muy barato. ¿Será que ahora sí veremos un gran cambio en la forma de viajar de nuestros políticos, con cuentas más acotadas? ¿O el viaje salió de su bolsillo? Habría que preguntar, no creen?

jueves, 26 de julio de 2012

Dos años y contando... Pues sí mis amigos y amables lectores, ya pasaron dos años y no había escrito nada de nada, debido a la vorágine de acontecimientos que han ocurrido en mi vida, que incluyen un cambio de empleo, muchos cambios personales y de situaciones de vida que han sido en su mayoría para bien. Una vez más retomo este espacio abandonado para comentarles que estoy trabajando en la agencia china de noticias Xinhua, donde estoy editando noticias latinoamericanas, así que mis temas de análisis se concentrarán en esta área. También estoy abierto a cualquier propuesta de trabajo por las mañanas, pues tengo mucho tiempo libre en esos horarios y realmente echo mucho de menos el trabajo en el aula. Por otra parte, estoy iniciando una consultoría de traducción inglés-español, también por si se les ofrece... Así que... sigo a sus órdenes!!

lunes, 30 de agosto de 2010

Realmente.... ¿Nada que festejar?



Muchos amigos, compañeros de labor y personas muy estimadas por mí y a quienes por cierto respeto profundamente, han colocado imágenes oscuras en lugar de sus avatares y han decidido no festejar el 15 y 16 de septiembre, al señalar con cierto razonamiento justo que por la enorme cantidad de muertes que estamos viviendo por la absurda guerra contra el narcotráfico, las políticas erróneas en el terreno económico y la enorme crisis que estamos atravesando todos los mexicanos nos está llevando a hacerlo aunque sea como una manera de protesta contra el gobierno vigente.
Si bien es cierto que ya sumamos más de 28 mil muertitos por esta lucha sorda, sin ton ni son, sin cuartel y sin una estrategia clara y definida que nos está llevando al infierno, también es cierto que pareciera que en algunas comunidades el narco se ha enseñoreado.
Resulta espeluznante pensar que los chavos repartidores de pizzas ya no se arriesgan a repartir más allá de las 8:00 de la noche en ciudades como Juárez, Torreón y algunos sectores de Monterrey, por miedo a ser asesinados a balazos y luego de que fueron víctimas, ser señalados como narcotraficantes.


Comer taquitos en la calle, ¿un asunto de enorme riesgo?


Además, la crisis económica que sufre cada familia es tan atroz, tan lacerante y tan irritante, que resulta complicadísimo contemplar de donde vamos a salir adelante: los salarios no alcanzan, las exigencias de todo tipo son cada vez mayores y la inflación, aunque dicen que está controlada, lo cierto es que no hay tal... cada vez nos cuesta más la gasolina, los alimentos, los insumos, los útiles escolares, la ropa, etc, etc, etc. (ah, pero eso sí, bajó el jitomate y la cebolla, dirían los sesudos economistas tecnócratas del Banco de México).
Todo esto ha generado un malestar generalizado del que nadie de nosotros podemos escapar. Hasta en las familias acaudaladas hay quejas amargas de la violencia, de la intranquilidad en que se vive y de la falta de dinero que no nos deja ni respirar.
Sin embargo, debo de reconocer que muchos de estos problemas tendrían solución si en vez de quejarnos adoptáramos una actitud revolucionaria, como lo hicieron nuestros antepasados.
Ellos se hartaron que los virreyes y los españoles llegaran a despacharse con manos poderosas la riqueza del país y a la mayoría se los llevara a la trampa y con ello comenzó una lucha armada muy sangrienta, pero que terminó con el yugo español.
Casi un siglo después, un caudillo militar se perpetuó en el poder y con una visión tecnócrata feroz que haría temblar hasta los mismos tecnócratas actuales, modernizó al país, lo puso en el mapa y lo hizo avanzar... a costa de que los ricos se volvieran muy ricos y los pobres se murieran de hambre (¿les suena parecido?) y de allí surgió otra guerra sangrientísima que permitió el nacimiento de las instituciones que nos rigen hoy día.
Pero... ¿qué pasa cuando esas instituciones son rebasadas por su incapacidad, su miopía y su falta de tino en resolver los problemas? Surge otro descontento más, otra protesta o cadena de protestas y... no pasa nada.
Hay muchos que están invitando a no celebrar nada este 15 y 16 de septiembre... pero se nos olvida que aunque los festejos, organizados por el gobierno, ellos NO SON LA PATRIA....
La nación mexicana la formamos todos. Así como para que el narcotráfico triunfe se necesita una organización, lo que necesitamos todos es organizarnos para combatirlos. Así como el gobierno necesita de secretarías, asesores, diputados, senadores y jueces para gobernar, nosotros con nuestros votos somos quienes lo ponemos o los quitamos... Así como los encarecedores se organizan para acaparar un mercado, nosotros podemos organizarnos para no permitir el abuso y obligarlos a bajar sus precios.
Para ello necesitamos algo que no conocemos... trabajar organizadamente y en equipo. Sin embargo, México nunca se ha caracterizado por contar con un poderoso sentido de pertenencia y de grupo, así como identidad de equipo.
En este 15 y 16 de septiembre, amable lector, festejes algo con un pozolito o no festejes nada, al menos te invito a que medites de qué manera te puedes organizar con tus amigos, familiares, vecinos... para comenzar una lucha real, pero con las armas de la razón, de la discusión clara y serena, y de la denuncia cuando haya necesidad de hacerla y con la exigencia para las autoridades para que nos hagan caso.


Un rico pozole... es un lujo, pero creo que lo valgo.


Es tiempo de comenzar una nueva revolución, pero de conciencias, no de balazos. De violencia ya estamos hartos. Una nueva revolución de actitudes, no de que "el gobienro nos resuelva", cuando nosotros tenemos que resolverlos.
Ahora bien, los que festejen, háganlo en familia, en casa, con amigos... pero dejen que el gobierno festeje con sus invitados... Que cada quien festeje a la Patria como quiera, porque a fin de cuentas, la más sufrida aquí es la Madre Patria (abnegada como buena mamá mexicana).

jueves, 25 de marzo de 2010

...los caminos cortarán, pero la querencia cuando???

Con esa frase, en la película "Dos Tipos de Cuidado", se daba inicio a lo que sería una comedia de enredos, tal como lo ha sido la multicitada, cacheteada, traída y llevada reforma migratoria en Estados Unidos.


Inmigrantes latinos: en busca de un estatus legal

Las marchas van y vienen, los ciudadanos de origen latinoamericano se congregan cada vez más, y en años electorales (como el presente), los políticos republicanos y demócratas salen en masa a buscar el voto latino ofreciendo miles de cosas, desde una amnistía para los inmigrantes indocumentados, hasta posibilidades de regresar a sus países de origen sin que se les finquen cargos por violar las leyes de migración.
Lo que resulta cierto es que el sistema de migración, como el de los cuidados de salud y muchos otros, están totalmente obsoletos y no funcionan adecuadamente.
El latino, de los grupos minoritarios, es el que ha experimentado el mayor crecimiento en la última década,convirtiéndose desde hace algunos años en la primera minoría del país.
Además, el poderío económico del latino pareciera no tener fin. Cada vez más empresas están capacitando a sus vendedores a aprender español y las empresas han buscado tener presencia en medios hispanos como las cadenas Univisión y Telemundo con sus comerciales también en español.
Muchos legisladores y gobernadores han hecho giras a diferentes países latinoamericanos para buscar invertir en esos lugares, porque saben que parte del dinero que reciben los trabajadores de sus estados se van a América Latina para sus familiares.


El Voto Latino, un sueño acariciado por los inmigrantes

Sin embargo, en estas épocas de crisis, algunos sectores de la ultraderecha estadounidense ha aprovechado el descontento y la desconfianza surgidas por los grandes errores de sus corporaciones de vivienda y crediticias para azuzar a los paladines de lo puramente estadounidense (de risa loca, porque es un país fundado por inmigrantes) para buscar acabar con la migración ilegal, sin que ello se traduzca de inmediato en una reforma que es necesaria, que la misma sociedad pide a gritos y que los legisladores tienen muy, pero muy escasas intenciones de cumplir, porque tendrían que reconocer a muchos ciudadanos que todavía, hasta el día de hoy, son invisibles.
De acuerdo con cifras del 2000, había en Estados Unidos 35,3 millones de latinos en Estados Unidos. Sin embargo, se cree que aproximadamente la mitad de la población latina no contestó a las encuestas del censo, por temor a ser perseguidos y deportados.
Además, los líderes de las empresas agrícolas no tendrían mano de obra barata para poder competir con campesinos de otras latitudes del mundo. Los dueños de las plantas empacadoras no tendrían como mantener sus productos a precios competitivos si a los trabajadores les pagaran el salario mínimo oficial por hora, que en la actualidad es entre 7.75 y ocho dólares la hora.
Sin embargo, al mexicano y al inmigrante latino a duras penas le pagan cuatro dólares la hora (tómelo o déjelo) y siempre está expuesto a que cuando el patrón se canse de él, lo corra del trabajo sin darle una compensación y con amenaza de denunciarlo ante las autoridades.


Redadas de inmigrantes: la espada "justiciera" contra el inmigrante

Las redadas no han rendido fruto, pues pese a que se han realizado varias y muy sonadas en el país, siguen llegando trabajadores migrantes a hacer el trabajo que nadie quiere por el salario que nadie quiere.
La reforma de salud finalmente fue aprobada, a tirones, patadas y piquetes de ojos, al más puro estilo de la lucha libre mexicana.
Ahora convendría preguntarle a los legisladores y al presidente Barack Obama, quien afirmó durante su campaña que haría de la migración "un tema prioritario" de su gobierno, como preguntara Jorge Negrete en esa misma película: "¡Quiubo, Quiubo, ¿Cuando?!".

viernes, 31 de julio de 2009

Estas ruinas que veis...


La pirámide del Sol en Teotihuacán... 64 metros de maravilla
Hace unos cuantos días se me ocurrió visitar junto con mi familia las pirámides de Teotihuacán. El viaje, aunque un poco largo y tedioso por un error en la planeación de carreteras, tuvo amplias recompensas al llegar a los imponentes monumentos prehispánicos.
Allí, soportando vientos, tormentas, cambios de administraciones y la voracidad de comerciantes ambulantes, turistas poco enterados y buscadores de bioenergía, se levanta la Pirámide del Sol, todo un espectáculo majestuoso en un valle que gracias a la escasa lluvia, me tocó observar reverdecido.
Al frente, la larga Calzada de los Muertos, donde los antiguos Toltecas caminaban y se organizaban para festejar y celebrar a sus deidades en esta enorme ciudad, con pinturas, cerámica, esculturas, y las pirámides, una sobre otra, con un avance de ciencia y tecnología que nos envidian aún muchas culturas.


La visión del valle desde la Pirámide del Sol, donde la vida resurge

Más adelante, la Pirámide de la Luna, igualmente imponente, pero desgraciadamente cerrada en su cima por el Instituto Nacional de Antropología e Historia por el deterioro que ha sufrido en los últimos años debido a la sobrecarga de visitantes.
Asimismo, varios edificios donde vivían las familias gobernantes, así como vestigios de una cultura pujante que repentinamente desapareció sin dejar más rastro que sus obras magnificas.


La Pirámide de la Luna tomada desde la Pirámide del Sol. Un orgullo mexicano

Esta entrada la hago para que los que vivimos acá hagamos una reflexión.... ¿por qué no nos sentimos más orgullosos de estas maravillas que nos regalaron nuestros ancestros? ¿Por qué tenemos que esperar a que vengan personas del exterior a llevarnos a nuestras propias ruinas arqueológicas, para comenzar a docunentarnos y entender su cosmogonía y sus maravillas?
Esta es una invitación para que tu, amable lector, te tomes el tiempo para visitar tus raíces, tu cultura, y para que te sientas orgulloso de ellas y las muestres al mundo con esa alegría y esa disposición a entender tu propia historia.


La Calzada de los Muertos, que comunica a las Pirámides con la Ciudad de los Dioses